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Reacciones alérgicas

Aunque son poco comunes, las reacciones alérgicas al factor de coagulación (llamado factor) puede poner en riesgo la vida. Pueden ocurrir aún después de haber usado el factor varias veces antes. Debe estar siempre atento a las señales y síntomas de una reacción alérgica. Un proveedor médico debe estar presente siempre que se administra un tratamiento con un nuevo producto.

A continuación encontrará los síntomas de una reacción alérgica:

  • picazón
  • quejas de opresión en la garganta
  • falta de aire
  • dolores de cabeza
  • frío
  • cualquier otro síntoma inusual que ocurra durante o poco después del tratamiento con el factor

Si la infusión del producto del factor de coagulación se hace muy rápido, esto puede causar enrojecimiento, dificultad para respirar y náusea. Esta no es una reacción alérgica. Disminuir la velocidad con la que administra el factor a través de la vena evitará esos síntomas. Una de las razones por la que el tratamiento del factor de coagulación se administra la primera vez en el hospital o la clínica es porque el personal médico está capacitado para reconocer las reacciones alérgicas y tratarlas con prontitud.

Si el producto del factor de coagulación causa una reacción alérgica, debe anotar el número de lote de los frascos en el cual venía el factor. No use ningún otro frasco del factor con el mismo número de lote. Llame a su HTC inmediatamente para reportar las reacciones.

Desafortunadamente, esto no sucede a menudo, pero su proveedor de atención médica debe estar presente cuando se administre el tratamiento con un nuevo producto.

Inhibidores

Hasta una tercera parte de las personas con hemofilia desarrollarán un anticuerpo (conocido como un inhibidor) al producto del factor de coagulación (llamado factor) usado para tratar o prevenir los episodios hemorrágicos. Desarrollar un inhibidor es la complicación del tratamiento de la hemofilia más común y más grave, así como más costosa.

El organismo ve el factor como una sustancia extraña y trata de destruirla usando los inhibidores. Los inhibidores evitan que el factor funcione, lo cual hace que sea más difícil detener un episodio hemorrágico. Las personas con hemofilia que desarrollan un inhibidor no responden tan bien al tratamiento como aquellas que no desarrollan inhibidores.

Los inhibidores aparecen más a menudo durante el primer año de tratamiento, pero pueden aparecen en cualquier momento.

Para obtener más información sobre los inhibidores, haga clic aquí.

Plan de tratamiento y dosis

Hay diferentes tipos de planes de tratamiento que dependen generalmente de la gravedad del trastorno hemorrágico.

  • Tratamiento a demanda (episódico). El tratamiento a demanda (llamado episódico) es cuando el factor de coagulación se administra al momento de un episodio hemorrágico (llamado "una hemorragia"). Cuando ocurre una hemorragia, el factor de coagulación debe administrarse tan pronto como sea posible, antes de realizar cualquier prueba, rayos X, tomografía, etc.
  • Tratamiento del factor preventivo (profilaxis). La profilaxis es un régimen de tratamiento durante el cual el factor se infunde varias veces a la semana para prevenir una hemorragia. La profilaxis puede ayudar a prevenir la mayoría de episodios hemorrágicos. La profilaxis reduce el número de hemorragias pero no previene todos los episodios hemorrágicos. La meta de la profilaxis es elevar los niveles del factor para que sean similares a los de los pacientes con hemofilia moderada (1% a 5%). MASAC recomienda que la profilaxis se considere la terapia óptima para personas con hemofilia grave. Existen 2 tipos de regímenes para los tratamientos de factor preventivos:
    • Profilaxis primaria: El factor se administra en un plan regular no relacionado con la hemorragia o la actividad física. El plan normal es 2 a 3 veces por semana, pero un proveedor de atención médica determinará qué es lo adecuado para cada persona.
    • Profilaxis secundaria. El factor se administra en un plan regular por un corto tiempo. La profilaxis secundaria se utiliza para ayudar a prevenir la hemorragia recurrente o la hemorragia a causa de actividad física o por procedimiento médico.

El tratamiento temprano y adecuado ayudará a prevenir hemorragias dañinas y daño en las articulaciones y órganos vitales.

Profilaxis para adultos

  • La profilaxis se ha convertido en un tratamiento estándar para niños con hemofilia grave. Estudios han demostrado que iniciar la profilaxis en niños muy pequeños puede prevenir o reducir el daño en las articulaciones después de un largo período de tiempo al elevar los niveles del factor de coagulación a niveles similares a los encontrados en pacientes con hemofilia moderada. De hecho, MASAC recomienda que la profilaxis se considere la terapia óptima para niños con hemofilia grave.
  • Es posible que tenga preguntas sobre la profilaxis si usted es un adulto. ¿Debería continuar la profilaxis si la ha recibido desde su niñez? ¿Debería iniciarla si nunca la ha recibido? Los investigadores aún están estudiando el uso de la profilaxis en adultos, aunque los primeros resultados han demostrado que la profilaxis puede ser beneficiosa. Hablar con su proveedor de atención médica o equipo del HTC puede ayudarle a decidir si la profilaxis es una buena opción para usted.

La profilaxis ayuda a prevenir la mayoría de hemorragias, especialmente de las articulaciones y músculos, así como el dolor y los daños en las articulaciones.

Algunas personas con trastornos hemorrágicos sufren episodios hemorrágicos (conocidos como hemorragia intercurrente) incluso cuando están en tratamiento de profilaxis.